Viernes, 09 de Junio de 2017

El Parque de la Dehesa continuará a lo largo de las próximas semanas con el tratamiento anual que se realiza para eliminar y controlar la procesionaria en la zona de pinares. A lo largo del año, desde el Ayuntamiento se realizan tres fases del tratamiento evitando no solo su crecimiento sino también su reproducción. Si en el pasado mes de marzo se llevaban a cabo labores de fumigación, a lo largo de estos días se están comenzab a instalar trampas de feromonas cuyo objetivo es capturar a los machos y así evitar el apareamiento. Estas trampas, que no tienen carácter tóxico, se colocan en los pinos con el objetivo atraer a los machos de la procesionaria evitando así la multiplicación de la especie. De este modo se continúa con el protocolo que anualmente se lleva a cabo en el parque y que ha servido para que, desde hace tres años, se haya controlado las plagas. La procesionaria del pino tiene un ciclo vital que pasa por una fase larvaria, una fase crisálida y una fase de adulto, donde la oruga es una mariposa nocturna de color gris ceniza. Es en estas tres épocas del año cuando se llevan a cabo los tratamientos específicos para cada ciclo de vida de la oruga. Entre los meses de enero y marzo, tras haber completado las 5 fases larvarias, las orugas bajan al suelo, también en procesión, donde se entierran, forman un capullo y pasan a la fase de crisálida, esperando transformarse en mariposa. En verano, en función de la disponibilidad de alimento, una parte de estas orugas enterradas completará la metamorfosis y se transformarán en mariposas, iniciando de nuevo el ciclo reproductor. Es en este momento cuando las trampas de feromonas sirven para evitar el apareamiento, mientras que será en octubre cuando se realice un nuevo tratamiento para inhibir el crecimiento de la oruga.

Línea Verde Guijuelo

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