Lunes, 03 de Diciembre de 2018

Castañas y canciones tomaban esta tarde la Plaza Mayor y convertían la tradicional castañada en el punto de encuentro intergeneracional. Desde bebés a mayores pasaban por el espacio habilitado por la compañía salmantina ‘Asadina’ para recordar en unos casos, y contar en otros, de dónde venía la tradición de asar castañas. Antiguas vasijas de barro para asar las castañas a la lumbre, fuelles o romanas servían para rememorar otros tiempos en los que las castañas servían de moneda de cambio. Antes de que anocheciera, bailes y canciones convertían, desde las 17,30 horas, en el ‘aperitivo’ para la castañada, a la que tampoco faltó el alcalde, Francisco Julián Ramos Manzano. Canciones adaptadas y bailes… todo servía para que los más pequeños se familiarizaran con este fruto seco. Mientras tanto, los castañeros y castañeras, perfectamente ataviados comenzaba, con la ayuda de la concejala de Cultura, Mª Jesús Moro Tejedor, el reparto de las castañas que ya asadas servían para calentar las manos y llenar los estómagos más golosos. En perfecta armonía, las personas que ocupaban la plaza comenzaban a formar una fila en la que se esperaba el turno de recoger los deliciosos frutos. En una tarde-noche que no era excesivamente fría, pequeños y mayores degustaban las 15.000 castañas que se asaron en dos grandes bidones metálicos especialmente habilitados para ello y que este año se repartieron en respectivas bolsas individuales.

Línea Verde Guijuelo

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