Lunes, 19 de Junio de 2017

El párroco de Guijuelo, Gregorio Ramos Martín vivía el pasado viernes un momento especial al celebrarse, con los feligreses de la parroquia sus 50 años al servicio de la Iglesia. En una misa especial, que estuvo concelebrada por una decena de párrocos, servía de homenaje “adelantado”, dijo el propio homenajeado de las Bodas de Oro al servicio de la Iglesia. “Esto ha sido una encerrona”, aseguraba al desvelar que de forma sorpresiva se había encontrado con su familia en la Iglesia sin que él mismo los hubiera avisado. El párroco, que lleva 18 años de servicio pastoral en Guijuelo, se fue ordenado sacerdote el 16 de julio de 1967 por Don Mauro Rubio, obispo de Salamanca en aquellos momentos. Durante sus años de servicio ha sido párroco en Aldeadávila, Cantalapiedra, Tarazona y Mazuecos y ahora en Palacios, Cabezuela, Campillo y Guijuelo. “50 años como fiel colaborador de la comunidad”, le decían en un breve discurso que le brindaban los fieles guijuelenses desde el púlpito. La ceremonia que fue muy emotiva contó además con la presencia de autoridades municipales como la concejala de Participación Ciudadana, Mª Jesús Moro Tejedor y la de Familia, Yolanda Alonso Valderrama así como con José Pérez, Juez de paz. Al finalizar la eucaristía, y también como reconocimiento de su labor, las dos representantes municipales entregaron al sacerdote un cuadro de plata con la imagen de la Virgen de la Asunción.
Este homenaje se suma al que ya recibiera Gregorio Ramos el pasado 10 de mayo en la Capilla mayor de la Casa de la Iglesia en Salamanca capital junto al resto de párrocos que en la diócesis cumplían 25 o 50 años de su ordenación como presbíteros de la Iglesia.

Línea Verde Guijuelo

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