Domingo, 20 de Agosto de 2017

Los fuegos artificiales inundaban de color el cielo de Guijuelo. Miles de disparos de pólvora servían para transformar la noche en luz y color con palmeras, sauces y las tradicionales fuentes y chorros que se lanzaban desde la zona de la bajada de las piscinas. La zona de El silo se llenaba poco a poco de público de todas las edades aunque eran muchos los que buscaban rincones más tranquilos donde disfrutar del espectáculo. Y es que las formas pirotécnicas se veían desde cualquier rincón. Casi media hora de estruendo y vistosidad, no defraudaron al público. No en vano, la empresa encargada de los fuegos, Pirotecnia Pibierzo, es una de las mejores del panorama nacional. Desde hace muchos los años se lleva dedicando a la fabricación y disparo de artículos y productos pirotécnicos, lo cual se traduce en unos espectáculos que ofrecen una completa variedad de formas y efectos, logrando unos resultados muy llamativos. Ganadora de numerosos certámenes es capaz de mantener la vistosidad hasta límites insospechados. Para ello utilizó 3.000 carcasas y cohetes de primera clase, más de 100 kilos de pólvora que pintaron el cielo de Guijuelo como si se tratase de un lienzo en blanco. A la espectacularidad, se sumó la seguridad. Un amplio dispositivo de Policía y Bomberos velaron para que todo discurriese con normalidad, y aunque hubo un conato de incendio en La Dehesa se controló rápidamente.

La noche se iluminó para poner un punto final apoteósico a unas de las mejores fiestas de los últimos años en las que aún queda el broche que lo pondrá la orquesta Panorama.

 

Línea Verde Guijuelo

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